En Yucatán, se ha observado un preocupante aumento en el consumo de sustancias sintéticas entre la población juvenil. Estas sustancias pueden tener efectos nocivos tanto físicos como mentales, poniendo en riesgo la salud y el bienestar de nuestros niños y adolescentes.
Ante esta situación, es vital que las familias y las instituciones educativas se mantengan alerta. La comunicación abierta y la educación sobre los peligros de estas sustancias son herramientas clave para prevenir su uso y proteger a nuestros jóvenes. Trabajemos juntos por un Yucatán más seguro y saludable.