Las elevadas temperaturas que estamos experimentando en Yucatán pueden tener un impacto significativo en la producción de huevo. Este calor extremo afecta a las gallinas ponedoras, lo que podría traducirse en una disminución de la producción.
Sin embargo, hay estrategias que los productores pueden implementar para reducir este riesgo. Mantener un ambiente adecuado para las aves y asegurar una buena hidratación son medidas esenciales para garantizar la calidad y cantidad de los huevos en el mercado.