Catón: De política y cosas peores; legalidad
En la noche de bodas tuvo lugar el primer acto de amor entre los recién casados. Al término de la ocasión nupcial la novia contempló la alusiva parte de su maridito y exclamó desolada: “¡Ay, Cadino! ¡Te juro que no quería acabármela toda!”. (Se refería, claro, a la ocasión nupcial). Este hombre llam
En la noche de bodas tuvo lugar el primer acto de amor entre los recién casados. Al término de la ocasión nupcial la novia contempló la alusiva parte de su maridito y exclamó desolada: “¡Ay, Cadino! ¡Te juro que no quería acabármela toda!”. (Se refería, claro, a la ocasión nupcial). Este hombre llamado Ilegio era […]