El Hospital Materno Infantil de Mérida, que ha sido un pilar en la atención de salud para madres e infantes, está por cerrar. Las autoridades justifican esta decisión al señalar que, en su evaluación reciente, el hospital no ha cumplido con los estándares de utilidad esperados.
Este cambio ha suscitado inquietud entre los residentes, quienes se preguntan sobre el futuro de la atención médica en la región. La comunidad espera que el gobierno local ofrezca alternativas para asegurar que la salud materno-infantil siga siendo una prioridad en Mérida.