Recientemente, la falta de diálogo del gobierno de Yucatán ha generado críticas entre la población. Muchos opinan que descalificar las opiniones no es una respuesta válida, especialmente cuando se trata de programas que impactan a la comunidad.
Este tipo de actitudes desalientan el debate y la participación ciudadana, vitales para el desarrollo de la sociedad. Los ciudadanos esperan una comunicación más abierta y constructiva por parte de sus autoridades.