Mérida está experimentando un bochorno extremo, con temperaturas que superan los 40 grados Celsius. Según la estación meteorológica de la UADY, la sensación térmica ha llegado a alcanzar los 50 grados en lo que va de junio, lo que representa un reto para todos los que vivimos en la ciudad.
Ante esta situación, es importante que los meridanos y visitantes se mantengan hidratados y busquen refugio en lugares frescos. Disfrutar de actividades al aire libre es posible, pero con precauciones para evitar golpes de calor.