El gobierno del Estado ha decidido clasificar como "reservada" toda la información relacionada con la modernización del puerto de altura de Progreso. Esta decisión implica que los detalles de las obras permanecerán ocultos durante cinco años, con la opción de extender este plazo hasta diez años, todo con el objetivo de proteger la seguridad del proyecto ante posibles amenazas.
La medida ha generado diversas opiniones entre la comunidad, quienes esperan que la transparencia en el desarrollo de infraestructura clave como esta no se vea comprometida a largo plazo. Sin embargo, se reconoce la importancia de asegurar el bienestar de las operaciones y la infraestructura de la región.